Cómo se han desarrollado las técnicas de lectura rápida con el tiempo

La lectura rápida tiene su origen en el desarrollo del taquistoscopio, un instrumento diseñado para mostrar imágenes en una pantalla en pulsos rápidos. Las primeras pruebas realizadas con imágenes de aviones mostraron la capacidad del ojo humano para reconocer una imagen proyectada durante solo una quinientasésima de segundo. Luego, la fuerza aérea de EE. UU. entrenó a los pilotos para que reconocieran una secuencia de cuatro palabras que se mostraban en una pantalla durante el mismo período de tiempo. Al darse cuenta de que esto tenía implicaciones para el desarrollo de técnicas de lectura rápida, Harvard Business School comenzó su propio programa de investigación.

La base de todas las técnicas de lectura rápida inicialmente es prescindir de la subvocalización. Esta es la pronunciación silenciosa de palabras que hace un lector cuando lee para sí mismo. Por lo general, la subvocalización ralentiza considerablemente el proceso de lectura, por lo que prescindir de ella es el primer paso en todas las técnicas de lectura rápida. El inconveniente del taquistoscopio era que la capacidad de lectura rápida disminuía significativamente cuando la máquina no proyectaba las imágenes. La investigación de Harvard Business School en la década de 1940 se centró en capacitar a los lectores para ampliar su campo de enfoque visual. Toda esta investigación se llevó a cabo utilizando maquinaria, con el resultado inevitable de que cuando la máquina se eliminaba de la ecuación, las velocidades de lectura volvían a disminuir.

Muchos años después, durante la década de 1950, una maestra de escuela llamada Evelyn Wood estaba realizando su propia investigación. La historia cuenta que mientras limpiaba algunas migajas de la página de su libro, notó que el movimiento de barrido de su mano de alguna manera enfocaba sus ojos, ayudándolos a moverse más suavemente por la página siguiendo a su mano. Fue Miss Wood quien primero acuñó la frase «lectura rápida». Las técnicas modernas de lectura rápida se especializan en ampliar el «barrido de ojos». Esto significa la duración entre parpadeos cuando el ojo está abierto. Cuanta más información visual se pueda tomar entre parpadeos, más rápida será su capacidad de lectura. Eventualmente, de un solo golpe, tomas no solo palabras, sino grupos de palabras y luego oraciones completas.

Hoy en día, las dos principales técnicas de lectura rápida se basan en RSVP y TSP. La esencia de la presentación visual en serie rápida (RSVP) es que usted se concentra en el texto solo dentro del centro de su visión. Con Taquistoscopic Scroll Presentation (TSP), la técnica se especializa en ampliar el barrido y el escaneo del ojo, o desplazarse para captar la mayor cantidad de información posible en ese barrido.

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