Estrategias de lectura rápida: los 3 errores más grandes de chupar el tiempo

Error #1 – Leer palabra por palabra – Este primer hábito ineficaz de lectura antigua suele venir de la infancia, cuando el niño va siguiendo con atención el texto con el dedo, palabra tras palabra.

Tienes que saber que mientras lees, el movimiento del ojo no es continuo y rectilíneo a lo largo de las líneas del texto. Es una creencia falsa. En realidad, el ojo se mueve a lo largo de la línea de texto mediante saltos sucesivos, porque el ojo sólo puede ver cuando está inmóvil.

Así, la lectura palabra por palabra obliga al ojo a tener una gran cantidad de puntos de fijación por línea, tantos como palabras por línea. Por ejemplo, si una línea contiene 16 palabras, el ojo se detendrá y fijará cada palabra y hará 16 fijaciones.

qué hacer en su lugar – Haga la menor cantidad posible de puntos de fijación por línea de texto. De esta manera, en lugar de ver solo una palabra a la vez, verás varias (pero esto no debería afectar tu comprensión lectora). Un lector lento percibe 1 o 2 palabras por punto de fijación, un lector medio 3 a 4 palabras y un lector rápido 5 y más.

Error #2 – Vocalización y subvocalización – La vocalización es otro hábito que viene desde la infancia, cuando los niños están aprendiendo a leer y pronunciar las palabras en voz alta.

Muchos lectores han mantenido este mal hábito, o lo han transformado en subvocalización (cuando pronuncias las palabras mentalmente pero no más en voz alta). La vocalización y la subvocalización reducen constantemente la velocidad de lectura porque pronunciar una palabra es aproximadamente cuatro veces más largo que solo leerla.

qué hacer en su lugar – Para saber si subvocalizas, coloca un papel entre tus labios y lee la siguiente frase:

«En la tradición cristiana, hay una cervecería rural particularmente aplicable en el embalse de Marlboro».

Si el papel se ha movido, significa que estás subvocalizando. Así que corrige cuanto antes este mal hábito supervisándote mientras lees.

Error #3 – Verificaciones frecuentes – Este hábito consiste en saltar hacia atrás el texto para releer una palabra, nombre u oración con el fin de verificar y asegurarse de que se entendió correctamente.

La razón principal es la ansiedad y el miedo a malinterpretar algo. A menudo se debe a la falta de confianza en uno mismo (inconsciente).

No importa el motivo, tenga en cuenta que las regresiones son inútiles en el 90% de los casos y son uno de los principales obstáculos para la lectura rápida.

qué hacer en su lugar – Si te encuentras en este caso, el simple hecho de ser consciente de ello podría ayudarte a suprimir este mal hábito. Por lo tanto, recupere la confianza en sí mismo en su capacidad de comprensión de lectura. Verás que aún entenderás todo aunque no hagas ninguna regresión. Naturalmente, es normal hacer alguna verificación cuando el texto es difícil de entender, pero debe ser excepcional.

Seguir estos sencillos pasos definitivamente lo pondrá en el buen camino para convertirse en un lector veloz exitoso.

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