Lectura rápida: una mirada a los factores que dificultan la lectura rápida

Estarás de acuerdo conmigo en que el conocimiento no se puede adquirir en el vacío. Desde tiempos inmemoriales, los libros se han convertido en materiales importantes para buscar y mejorar el conocimiento. De hecho, los libros son una manera perfecta a través del cual las personas pueden mejorar sus vidas. Una persona que lee con fluidez y que ha acumulado conocimientos siempre tiene confianza y no rehuye los debates. Sin embargo, la lectura rápida no es algo en lo que todos y cada uno de nosotros seamos buenos. Algunos de nosotros hemos desarrollado malos hábitos de lectura que han afectado considerablemente nuestra velocidad de lectura, así como nuestra capacidad no solo para comprender sino también para retener lo que hemos leído. ¿Cuáles son algunos de los malos hábitos que dificultan la lectura rápida?

• Centrarse en leer palabra por palabra

Estarás de acuerdo conmigo en que hay una serie de personas cuyo objetivo principal es leer cada palabra de una oración. La desventaja de esto es que tienden a disminuir la velocidad a la que leen y no comprenden lo que están leyendo. Cuando lee palabra por palabra, en su mayoría no logra comprender el significado contextual de la oración. No se debe prestar la máxima atención a todas las palabras de una oración. Por lo tanto, es importante que abandone el mal hábito de leer una palabra a la vez, ya que dificulta o ralentiza su velocidad de lectura.

• Releer oraciones o líneas

La relectura es sobre todo común en personas que tienden a creer que podrían haberse perdido algo y, por lo tanto, regresan para obtener una mejor comprensión. Este hábito ralentiza el hábito de la lectura y, en la mayoría de los casos, se debe a la falta de confianza o al temor de que te hayas perdido algo. Si tienes la costumbre de releer líneas, lo más probable es que tu velocidad de lectura sea muy lenta.

• Lectura de palabras en voz alta o subvocalización

La subvocalización se refiere a una situación en la que una persona lee en voz alta para escucharse a sí misma pronunciando palabras. Se cree que la subvocalización ralentiza la velocidad de lectura, ya que dificulta la capacidad de su cerebro para clasificar información o comprender la información que está leyendo. Lo que la mayoría de la gente no parece comprender es que el movimiento de los labios no tiene nada que ver con la velocidad a la que el cerebro capta la información. Por lo tanto, es necesario permitir que la mente ocupe un lugar central al leer en lugar de recurrir a la subvocalización, ya que tiende a reducir la velocidad de lectura.

Dejar los malos hábitos de lectura puede ser bastante difícil, especialmente si es algo que ha desarrollado durante un largo período de tiempo. Sin embargo, esto no significa que no podamos deshacernos de este hábito si nos lo proponemos. La capacidad de leer con eficacia es algo que todos aspiramos a poder hacer. El primer paso para romper la maldición de los malos hábitos de lectura es hacer el esfuerzo de eliminarlo. ¡Comience a usar técnicas de lectura rápida para mejorar y mejorar su velocidad de lectura hoy!

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