vinculación entre imagenes y texto en un libro infantil

Bajo la denominación de libros de no ficción podemos encontrar lo que comúnmente se llamaba libros informativos o libros de entendimientos. No obstante, este es un término mucho más extenso que incluye nuevos formatos para este género de libros premeditados a la transmisión de entendimientos, como el álbum o el cómic.

Pero, aparte de estos nuevos formatos, existe asimismo un cambio de término en la manera de presentación de los contenidos fruto de la posmodernidad literaria puesto que, como apunta Ana G. Lartiteguistos libros se ven transformados por las tácticas subversivas propias de su tiempo, cuestionando tanto los márgenes formales como los constructos sociales y culturales relacionados con el entender y la transmisión hacia la niñez.

Temas para investigar sobre las imágenes en la lectura simple

En la asamblea, charlamos de qué temas debemos investigar para mejorarlos.

Por servirnos de un ejemplo: consideramos que es esencial llenar las reglas de la lectura fácilsobre las imágenes.

Un recorrido por la historia del álbum ilustrado

Si ahora nos quedó claro el término sería atrayente comprobar algo de su crónica. Comprender de dónde nos va a ayudar a conocerlo mejor. De todos modos, el pasado de la narrativa visual es tan recóndito como los hombres de las cavernas, que fueron vanguardistas en la comunicación con imágenes. Pero no, no me crean tan ida, no estoy diciendo que nuestros antepasadísimos fundaran el término del álbum ilustrado, estaban a una cantidad enorme de años, pero ahora dejaron claro que las imágenes cuentan. Lo que repetirían los romanos, los egipcios…

Los primeros intentos de libros ilustrados que conocemos en Europa son el Kunst und Lehrbüchlein (1580), un libro infantil cuya técnica fue el grabado sobre madera; y un tanto después Orbis Sensualim Pictus (1658), un libreto para estudiar latín de Jan Amos Comenius, que opinaba que «Las imágenes son la manera de estudio mucho más simple de absorber que se puede sugerir a los pequeños». No sería hasta el siglo XVIII, con la aparición de la litografía, en el momento en que se causó la evolución genuina: llegó el color. ¡Qué lindos, coloridos y atractivos eran entonces los libros infantiles! Son de esa temporada 2 producciones increibles y auténticos, Pedro Melenas de Heinrich Hoffman y Book of nonsense de Edward Lear.

¿Qué opínan los pequeños de las imágenes de los cuentos: existen?

A lo largo de un buen tiempo, tu hijo identifica la gaceta que le lees con tu presencia. La gaceta y tú forma un todo. De ahí que no es extraño verle «coger» el plátano del dibujo, tal y como si tomara uno que le ofreciese tú. De entrada, lo que cuenta para el niño es la relación que el plátano tiene contigo, ya que todavía no capta la diferencia entre la verdad y su representación gráfica.

Transcurrido el tiempo, el niño revela que el objeto-libro existe, ajeno de tu presencia. Entonces puede meditar en ti desde este objeto preciso, al rememorar los instantes agradables que ha compartido. Esta evocación, no consciente, le va a hacer sentir bien, aun en su sepa. ¡Qué tranquilizador está en ocasiones bien difíciles! En el instante en que es con la capacidad de reconstruir mentalmente tu imagen en el momento en que no andas, ha traspasado un límite primordial: se convirtió en un productor de imágenes mentales, en un ser con aptitud de evocación.

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